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Sentencian a presunto asesino de periodista, el proceso plagado de anomalías

logo-cepetMéxico D.F., 9 de junio de 2009 (Cepet). – Hiram Oliveros Ortiz, presunto copartícipe en el homicidio de Roberto Javier Mora García, director editorial del diario “El Mañana”, de Nuevo Laredo, Tamaulipas, al norte de México, fue sentenciado a 16 años de prisión por el juez Segundo Penal de Nuevo Laredo, José Alberto Ciprés Sánchez.

Preso en el Penal de Altamira, Oliveros Ortiz, quien ha enfrentado un proceso de más de cinco años, fue notificado de la sentencia el 3 de junio de 2009 y cuenta con seis días para apelar la resolución, primero ante el Supremo Tribunal de Justicia del Estado, y posteriormente, de ser necesario, aún podría acudir ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El director editorial de “El Mañana” fue asesinado la madrugada del 19 de marzo de 2004, de 26 puñaladas, cuando llegaba a su departamento ubicado en la colonia Jardín. Una semana después, el 26 de marzo, la Procuraduría estatal detuvo al presunto asesino material, el estadounidense Mario Medina Vázquez, y a su presunto cómplice, el mexicano Oliveros Ortiz, ambos vecinos del periodista.

Desde el inicio, las investigaciones estuvieron marcadas por irregularidades e inconsistencias, por lo que seis organizaciones nacionales e internacionales integraron el 15 de abril de 2004 la Comisión “En Memoria”, con el propósito de dar seguimiento al caso. Entre los hechos más notables corroborados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en el oficio QVGDG 14509 se pudo documentar que los presuntos responsables no sólo fueron detenidos sin orden judicial y presentados hasta varias horas después, sino que fueron víctimas de aislamiento y torturas, primero para acusar a un tercero como el homicida, y posteriormente para declararse culpables.

De manera irregular, durante los interrogatorios se registró la presencia de un visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tamaulipas y un supuesto abogado defensor que habrían sido usados para avalar procesalmente la confesión del crimen por parte de los indiciados, pero que nunca brindaron a los detenidos el apoyo al que estaban legalmente obligados ni se percataron de los golpes que presentaban sus defendidos.

El arma con la que presuntamente fue asesinado Mora García, no coincide con la descrita en la necropsia que realizó la Procuraduría estatal, la cual también manipuló fechas y horarios cuando acepta haber realizado diligencias ministeriales en el domicilio de los inculpados basado en la aceptación del crimen por parte de Medina Vázquez, cuando en autos consta que éste no confesó ser el autor del crimen hasta 24 horas después. Finalmente, a menos de dos meses del crimen, el 13 de mayo, Medina Vázquez fue asesinado en el Centro de Readaptación Social número 2 de Nuevo Laredo.

Es importante establecer que la Procuraduría no indagó sobre el trabajo periodístico de la víctima, los temas relacionados con la corrupción policíaca y protección al narcotráfico sobre los que trabajaba en ese momento, ni llamó a todos los testigos que podían aportar información.

Al asumir una posición respecto de la condena contra Oliveros Ortiz, “El Mañana” destacó que Mora García fue un severo crítico de la administración del entonces gobernador Tomás Yarrington y del entonces procurador Francisco Cayuela Villarreal, “sin embargo, su trabajo periodístico y esta línea de investigación fueron hechas a un lado”. Los hallazgos de la CNDH que en las indagatorias “hubo negligencia, se alteraron pruebas y declaraciones entre otras irregularidades” tampoco fueron tomadas en cuenta, advierte la publicación. Y agrega, “queda en el aire una triple injusticia cometida en Tamaulipas: ni se ha aclarado plenamente el homicidio del periodista Roberto Mora, ni la muerte de Medina Vásquez, ni se ha probado la culpabilidad de Hiram Oliveros Ortiz, aunque sí se le mantuvo cinco años preso, en un juicio que falló en ser expedito y justo . . . Quedan, eso sí, los daños causados a las familias de víctimas y acusados”.

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  1. Florencia
    Viernes, 31 de julio de 2009 a las 19:41 | #1

    Pobrecito de este reportero que se atrevio a externar su opinion sin darse cuenta de que es un reverendo estùpido. Informate, antes de hacer tus comentarios porque asi no vas a llegar a ningùn lo unico que demuestras es tu gran ineptitud

  2. Reportero de Nuevo Laredo
    Miércoles, 10 de junio de 2009 a las 11:25 | #2

    Soy reportero de Nuevo Laredo, Tamaulipas y como tal conozco con certeza el caso de Roberto Mora García, al igual que él y que muchos que ejercemos el periodismo en esta frontera sabemos que nuestra profesión es de continuo riesgo, y que en ningún momento prevalece la letra del derecho a la libertad de expresión, pues esta se limita a los intereses de grupos, de dueños de los medios de comunicación, de gobiernos y del crimen organizado.
    Aun así soy un convencido de que solo con la crítica certera, con la línea editorial directa y cruda, con la objetividad real y con la información sin ataduras, se puede equilibrar la balanza a favor de que la ciudadanía este informada y que quienes nos gobiernan y ejercen poder público, no cometan abusos y ni arbitrariedades.
    Por lo anterior, y con todo el respeto que me merece como excelente editorialista que fue mi compañero Roberto Mora García, (QDP) estoy en desacuerdo con toda la investigación, ya que ni la misma procuraduría de Justicia del Estado de Tamaulipas actuó con objetividad, pues por cubrir apariencias y favorecer al Periódico el Mañana de Nuevo Laredo, y tratar de no manchar la imagen de Mora García, manipularon la información y le dieron tintes de crimen periodístico por le línea editorial que manejaba en el periódico, cuando en realidad, todos conocernos y somos testigos de que se trato de un crimen pasional entre homosexuales.
    Pero la fuerza del medio de comunicación para el que trabajaba y el respaldo del gobierno del estado y federal a través de las dependencias encargadas de la procuración e impartición de Justicia, desviaron la veracidad y objetividad de las investigaciones, al grado de que sin importar la real libertad de expresión y el derecho a informar, se denunció penalmente al licenciado Roberto Gálvez, conductor noticioso de Stereo 91, quien usando el derecho de la libertad de expresión dijo abiertamente al aire que el asesinato a puñaladas de Roberto Mora, era un crimen por celos entre homosexuales.
    Concluyo señalando, sin el afán de ofender la memoria de Roberto Mora: que no se vale usar la libertad de expresión o el derecho a la imprenta, como se consagra en los artículos sexto y séptimo de la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, para justificar acciones personales que no se derivan del ejercicio periodístico sino de la conducta propia e inclinaciones personales de cada individuo.
    Vaya pues mi reconocimiento, respeto y admiración para los periodistas que día a día arriesgan su vida para mantener bien informada a la ciudadanía y mi exigencia de justicia a los crímenes reales que contra periodistas se han cometido, a la vez levanto mi voz para que el gobierno federal, estatal y municipal garantice la libertad de expresión y trabaje para que cesen las agresiones contra periodistas y reporteros.

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