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Reportar temas de seguridad en México: mucho riesgo, pocas garantías

(Foto:Cuartoscuro)

México D.F., 23 de junio de 2011 (CNNMéxico) — Este lunes por la madrugada, el registro de los periodistas mexicanos asesinados fue nuevamente modificado. El asesinato del columnista Miguel Ángel López Velasco y su familia se sumó a la lista de comunicadores que han muerto en circunstancias poco claras, pero que según autoridades locales y federales, en la mayor parte de los casos están relacionadas con su ejercicio profesional.

López Velasco, su esposa y su hijo, de 21 años y también periodista, fueron asesinados la mañana del lunes en su casa, cuatro años después de haber recibido un mensaje que amenazaba su vida, colocado en una cabeza humana abandonada en una calle de Veracruz, en el sureste mexicano, donde escribía sobre política y seguridad.

Como protesta, la versión impresa de Notiver, el de mayor circulación en el estado, y donde firmaba su columna semanal con el seudónimo Milo Vela, no circuló el día siguiente del asesinato.

La organización internacional Reporteros Sin Fronteras había documentado desde el 2007 amenazas contra López Velasco.

Un año antes, la misma organización advirtió sobre el riesgo de ejercer el periodismo en México, al clasificarlo como el país más peligroso para los informadores “después de Iraq”.

En octubre del 2010, colocó a México junto con países en guerra como Afganistán, Paquistán y Somalia, por el alto número de muertes de periodistas que se registraron en el país.

México figura ya entre los 13 países más peligrosos para ejercer el periodismo y donde se registran altos niveles de impunidad, según el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), con sede en Washington D.C. Un informe de la organización publicado el primero de junio de este año, México es tan peligroso para los periodistas como Iraq, Afganistán, Somalia, Filipinas, Sri Lanka, Colombia, Nepal, Rusia, Paquistán, Bangladesh, Brasil y la India.

Hasta ahora no hay un acuerdo sobre las cifras de muertes de periodistas en México. Para la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el número de periodistas asesinados desde el 2000 es de 70 y tiene registradas 13 desapariciones. La Fundación para la Libertad de Expresión asegura que las muertes ya suman 80 mientras que Reporteros Sin Fronteras reporta 75 en su último informe.

Conteos realizados por el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) apuntan a que, tan sólo en el sexenio del presidente Felipe Calderón, han sido asesinados 53 periodistas y desparecidos 11.

Independientemente de la diferencia en las cifras, “La mortal violencia contra la prensa continúa escalando en México, donde las autoridades parecen carecer de cualquier poder para poder llevar a los asesinos ante la justicia”, explicó el CPJ en su más reciente Reporte Especial sobre el Índice de Impunidad.

Durante una visita a Sinaloa, al noroeste del país y donde se han gestado numerosos grupos del crimen organizado, Raúl Pascencia Villanueva, presidente de la CNDH dijo que el 100% de los crímenes de periodistas que se han cometido en el país de 2000 a la fecha se encuentran sin castigo.

“Iniciamos inmediatamente una investigación para analizar las situaciones del hecho (el crimen de Milo Vela) y se suma a 70 el número de periodistas que han muerto de 2000 a la fecha”, indicó el ombusdman.

Brisa Solis, de Cencos, señaló que la principal causa de la escalada de violencia contra los periodistas responde precisamente a esa impunidad.

“(La suspensión de la circulación del Notiver) es algo inédito como lo ha sido la Editorial de Diario de Juárez o como la pantalla en negro del Programa de Denisse Maerker por casos tanto de asesinatos y de secuestros

“Son muestra de la necesidad por un lado, y la vulneranibilidad, por el otro, en la que se encuentra la libertad de expresión para los periodistas, los medios y asimismo la sociedad mexicana”, dijo en entrevista con CNNMéxico.

Las medidas contra la violencia

Con el fin de evitar las muertes, algunos diarios del norte del país, una de las zonas más afectadas por el crimen organizado, comenzaron a implementar protocolos de seguridad desde mediados del 2010.

En Chihuahua, por ejemplo, los principales medios de comunicación decidieron entregarles chalecos antibalas a los reporteros que cubren hechos violentos y se acordó evitar acercarse a las escenas del crimen antes de la llegada de las fuerzas de seguridad.

Ante la creciente amenaza contra los comunicadores mexicanos, la Procuraduría General de la República (PGR) creó en el 2006 la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra Periodistas (FEADP). En el 2010, el nombre cambió a Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión y suponía mayores atribuciones para la dependencia.

Su labor ha sido cuestionada por organizaciones civiles por la falta de resultados en las investigaciones que encabeza. CNNMéxico solicitó una entrevista con el titular de la Fiscalía, pero hasta la publicación de esta nota, no había recibido respuesta.

En su visita por México en agosto del 2010, los relatores sobre libertad de expresión de la ONU y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Frank de la Rue y Catalina Botero, recomendaron al gobierno mexicano fortalecer a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión e implementar políticas públicas  para garantizar que cualquier información pueda ser difundida en medios de comunicación.

La salida del país como opción

Como parte de las medidas para escapar de las amenazas y asesinatos, algunos periodistas han salido de México y han pedido asilo en el extranjero, aunque hasta ahora pocos los han logrado.

Dos periodistas de Ciudad Juárez, Emilio Gutiérrez Soto y Ricardo Chávez Aldana, así como Alejandro Hernández Pacheco del norteño estado de Coahuila, han buscado este amparo diplomático.

Hernández Pacheco fue secuestrado el año pasado con otros tres periodistas que cubrían el caso relacionado a supuestos vínculos entre autoridades de un penal en Durango y grupos criminales.

Gutiérrez Soto recibió amenazas por presuntos militares y Chávez Aldana por mercenarios contratados por organizaciones criminales. Ambos eran periodistas en medios de Ciudad Juárez.

Los tres periodistas viajaron a Texas y pidieron, de manera independiente, asilo al gobierno de Estados Unidos. Los tres siguen esperando una respuesta de las autoridades de ese país.

En septiembre del 2010, el presidente Calderón se reunió con una delegación integrada por miembros del CPJ y de la Asociación Interamericana de Prensa y prometió tomar medidas para proteger los derechos de los periodistas y hacer de la libertad de expresión una prioridad para su gobierno. Sin embargo, tan sólo en este año se han registrado, por lo menos, 13 asesinatos.

“Es tiempo de que la administración del presidente Calderón adopte medidas enérgicas para proteger los derechos de los mexicanos a expresarse libremente sin miedo a represalias. El futuro de la democracia mexicana está en riesgo“, dijo Carlos Lauría coordinador del programa de las Américas de CPJ.

El 24 de marzo de este año, 715 medios de información firmaron el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia. Ahí, los dueños de los medios acordaron diez criterios comunes contenidos en un documento que busca establecer parámetros para informar asuntos de seguridad y crimen en el país.

Con información de Carlos Rosas

Publicada en CNNMéxico el 22 de junio de 2011

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